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LIDERAZGO Y LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

7 sept
2 min de lectura

En el poema “La noche oscura del alma” de San Juan de la Cruz, describe el momento de transición en la unión del alma y de lo divino. El oscuro momento en que decides dejar atrás las distracciones mundanas para elevarte y evolucionar hacia la unión de Dios.

Esa noche oscura del alma la podemos nosotros interpretar como el momento en que dejamos atrás lo que éramos, observando nuestro ego e intentando hacerle frente para que nos permita salir de una zona de confort, conocida pero limitante, y así pasar al siguiente nivel, a lo que quiero llegar a ser, a sacar fuera lo que soy, quién soy, mostrando el mundo y a nosotros mismos, nuestro potencial, nuestras capacidades.

Ya no permito que mis miedos, mi inseguridad y la comodidad relativa limiten más mi vida.

Es un trabajo personal averiguar cuál es la forma más correcta de expresarnos en esta vida, en este mundo, que es donde estamos viviendo ahora.

Si mi actitud es de hacer las cosas en mi propio beneficio, nos estamos equivocando, porque no estamos solos en el mundo, no vivimos solos, no trabajamos solos, y todo lo que hagamos tanto a nivel profesional como a nivel personal repercute en mi entorno.

Si quiero que mi entorno sea acogedor y positivo tengo que darle lo mismo. La vida es un búmeran, recibo lo que envío. Si emito pensamientos positivos, recibo cosas positivas; si emito pensamientos negativos, recibo cosas negativas.

En el ámbito del liderazgo es muy importante tener en cuenta esto. Partimos de la definición de líder:

Un líder es aquella persona capaz de dirigirse a sí mismo y a un grupo de personas hacia la consecución de una meta para el bien común de todas las personas que componen dicho grupo.

Es un error dirigir a un grupo de personas bajo el lema:

“Divide y vencerás”.

Algunas personas piensan que creando rivalidad entre los compañeros van a ser más competitivos y más productivos den el trabajo. Nada más lejos de la realidad.

Eso solo provoca la creación de “trepas” en el trabajo, es decir, promocionar y buscar reconocimiento pisoteando a todo el que me encuentro en el camino. Eso crea desunión, apatía y malestar entre los integrantes de un grupo. Desaparece el compañerismo.

Un equipo debe estar unido para llegar con éxito a la consecución de una meta.

Un verdadero líder motiva, anima, estimula y felicita el personal por los logros.

¿Te consideras un buen líder en tu familia o en tu lugar de trabajo?


 
 
 

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